El Bacon más rompedor desembarca en el Prado


Más de sesenta pinturas del artista británico Francis Bacon (1909-1992) se exponen desde hoy y hasta el 19 de abril en el Museo del Prado. Bacon fue un pintor que a menudo ha sido catalogado como obsesivo, rompedor, grotesco, descarnado y hasta retratista de la pesadilla. La exposición del Prado sigue un curso muy parecido a la evolución temática del artista, con estos apartados: Animal, Zona, Aprensión, Crucifixión, Crisis, Archivo, Retrato, Memorial, í‰pico.

Para Bacon, el ser humano está sujeto a las mismas pulsiones naturales que cualquier otro animal: violencia, lascivia, miedo, sobrevivencia…

En las pinturas de Bacon destaca a menudo la angustia, los atributos malignos y las deformaciones fí­sicas. Una de las obsesiones y motivos recurrentes del artista británico es la crucifixión. Aunque Bacon era ateo, se sentí­a profundamentefascinado por el ritual del sacrificio y por los instintos de brutalidad y miedo.

Fruto de sus ávidas lecturas de la obra de Garcí­a Lorca, Francis Bacon elaboró también una larga serie de pinturas asociadas al mundo del toreo.

Paralelamente a la exposición, tendrán lugar algunas conferencias relacionadas con Bacon, que abordan aspectos como «El interés perturbador de Bacon por el arte español» (18 de febrero) o «Bacon: cambio y orden» (4 de marzo).