El hechizo de la Albufera de Valencia


albufera valencia

Al sur de Valencia descansa la Albufera, el lago más grande de España. Separado del mar por una lengua de tierra de 5 kilómetros de longitud, la albufera remoja sus dos millones de años en agua dulce. Con ella alimenta a los pinos que sostienen sus dunas.

Situada a 10 kilómetros al sur de la capital, la Albufera se formó en el Paleolí­tico debido al desplome de la llanura valenciana. El resultado es una inmensa laguna costera rodeada de arrozales. Se cultivan en el marjal, las tierras que abrocharon el cinturón litoral, en las que abundan manantiales y acequias de la época romana.

Los manantiales albergan una rica fauna autóctona, como los peces samarugo y fartet o la anguila mújol, fundamental para la economí­a de la zona. Pero si algo ha hecho famoso el Parque son sus aves. Destacan los 10.000 ejemplares de pato colorado, la cuchara común y el ánade azulón. Garzas, cigí¼eñas y gaviotas también conviven en este ecosistema único.

Los visitantes suelen acceder al parque por la autopista del Saler. Una opción más saludable es pedalear desde Valencia por el carril-bici que llega hasta El Saler y continuar desde allí­ por sendas habilitadas. La recompensa está en el acogedor Eurostars Gran Valencia, situado en la zona más próspera de la capital.

No cabe duda de que esta experiencia despierta la imaginación, como demostró Vicente Blasco Ibáñez al retratar la vida de su albufera en Cañas y Barro. Basta dejarse llevar por los sentidos.

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