El Ponte Vecchio del siglo XXI: la ‘vedette’ de la Expo 2008


Zaragoza se ha vestido de gala. Los elogios empiezan a desatarse. Son innumerables los motivos por los cuales vale la pena acudir al recinto de la Expo 2008: uno de ellos es precisamente, el acceso al recinto del meandro Ranillas, el flamante Pabellón Puente, considerado por los expertos arquitectónicos como el ‘Ponte Vecchio del siglo XXI’, por su doble función de puente y lugar de exposición.

De hecho, más que una doble función, sobre el Pabellón Puente de la Expo descansan, dirí­a, hasta tres funciones distintas: acceso al recinto, puente sobre el Ebro y pabellón expositivo.

Acceso: a través del Pabellón Puente se accede desde el barrio zaragozano de La Almozara al recinto de la Expo. En la margen derecha del Ebro el Pabellón Puente tiene un solo espacio, que se ramifica en tres pasadizos que van a dar al recinto de Ranillas. Se calcula que el Pabellón Puente rinde a una afluencia media en los mejores dí­as de 10.000 personas por hora.

Puente: la pasarela no cruza el rí­o en perpendicular, como el 99% de los puentes, sino en una acusada lí­nea oblicua. Con una longitud de 260 metros, la principal dificultad técnica estriba en que el suelo del Ebro es exageradamente débil: por eso los pilares de la pasarela reposan a 72 metros bajo tierra, los más profundos de España. La luz del puente entre la margen derecha y la isla intermedia del rí­o alcanza los 185 metros de distancia. El puente está construido básicamente de acero, concreto y cristal, y su diseño exterior simulando las escamas de un tiburón da pie a un juego de superficies abiertas y cerradas que genera un agradable microclima interno.

Pabellón: la obra no es sólo lugar de paso, es parte integrante de la exposición. El Pabellón Puente alberga la exposición Agua, recurso único, que pretende describir cuál es la perspectiva de la crisis del agua en 2025 si continúan los actuales patrones de consumo y comportamiento. Uno de los mensajes de la exposició es que la crisis del agua no es tanto una cuestión de escasez como de gobernabilidad y de uso eficiente. El dirtector de la exposición es el ingeniero boliviano Carlos Fernández-Jáuregui.

La madre de este Ponte Vecchio futurista es la arquitecta iraquí­ Zaha Hadid, que ganó el concurso de diseño frente a otras cuarenta propuestas. Otras obras reconocidas de Hadid son el Centro de Arte Contemporáneo Rosenthal de Cincinnati, el anexo del Museo Ordrupgaard de Copenhague o la planta de BMW en Leipzig.

Para visitar la Expo 2008 y admirar la lí­neas del Pabellón Puente le sugerimos alojarse en el Eurostars Plaza Delicias, apenas a diez minutos caminando del Pabellón Puente y ubicado frente a la estación Zaragoza Delicias del AVE.

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