Tino Soriano: «Es un error apreciar el mundo desde un visor, lo importante es el viaje»


El reconocido fotógrafo Tino Soriano (Barcelona, 1955) nos habla en esta entrevista sobre fotografía de viajes y da algunos consejos a los participantes en la XVI edición de nuestro Concurso de Fotografía Tu mirada es personal. ¿Te la vas a perder?

Tino Soriano es un fotógrafo de viajes y fotoperiodismo que ha dado tres veces la vuelta al mundo y colabora con medios de comunicación como National Geographic, El País Semanal, Viajar, Paris Match, Los Angeles Times o Der Spiegel, entre otros.  Dirige viajes fotográficos en países como México, EE. UU., Etiopía, Myanmar, India, Filipinas, Perú, Eritrea o China. También posee numerosos reconocimientos internacionales. Ha sido premiado con el trofeo fotoperiodístico más prestigioso del mundo, el World Press Photo-1999 en la categoría Arte y ha recibido el gran premio de los Humanity Photo Awards 2015 de la UNESCO.

Tino Soriano
Tino Soriano

¿Qué significa para ti viajar?

En mi caso, es como respirar. Empecé a los 14 años, hace medio siglo, y necesitaría varias vidas para ver todo lo que todavía me falta. Conocer otras culturas es apasionante, es una manera de vivir y por esa razón me hice reportero.

¿Cuántos países has visitado?

Nunca los he contado. A veces hay personas que presumen del número que conocen, pero en mi caso nunca me ha interesado esta estadística. Dejémoslo en bastantes. Aparte soy un afortunado turista profesional que va donde los encargos le dirigen. Hay una parte de azar en este planteamiento que me apasiona y otra de enamorarme de cualquier lugar.

¿Cómo fueron tus comienzos en la fotografía de viajes?

En mis inicios me auto asignaba reportajes que yo mismo producía. Enfocaba mis vacaciones como si tuviera un encargo en firme para alguna revista… y luego procuraba venderlos. El caso es que conseguía hacerlo y, con el tiempo, esas mismas publicaciones me empezaron a proponer que trabajara para ellas. La primera fue “La niña diosa” en el Nepal y desde entonces no he parado… Dicen que el que siembra, recoge, ¿no?

¿Cómo definirías tu estilo en esta especialidad?

En National Geographic me llaman “El fotógrafo de la gente”. Tanto como escritor como en mi labor de fotógrafo siempre he buscado historias interesantes en las sociedades y en las personas que he tenido la suerte de conocer. Expresarme a través de los demás para mí ha sido el flujo de trabajo. Y también salir del hotel y encontrarme con situaciones imprevistas, pero enriquecedoras como viajero. De la sorpresa casi siempre sale una buena foto.

¿Qué tipo de imágenes te gusta captar?

Me gusta sorprender al espectador, de entrada no ofrecerle más de lo mismo, la misma fotografía que ha visto centenares de veces. Es fundamental aportar un toque de originalidad en el siglo de las imágenes cuando todo el mundo está un poco (o bastante) empachado de ellas.

¿Qué destinos urbanos internacionales te han dado más juego?

Nápoles, Roma, Palermo, Taormina (Sicilia en general), Berlín, Nueva York, Lisboa, Praga, Estambul, Tokio  y varias ciudades chinas. Y, por descontado, un montón de capitales españolas.

¿Qué consejos darías a los participantes de la XVI edición del Concurso Fotográfico de Eurostars Hotels Company Tu mirada es personal?

Cuando ejerzo de jurado huyo de los tópicos. El fotógrafo participante tiene que conseguir que el corazón me dé un vuelco, que me sorprenda su propuesta y que arranque en mí ganas de puntuarle. Conviene huir de la imitación y expresarse desde el corazón y de la creatividad, lo que denominamos “mirada personal”.

«Conviene huir de la imitación y expresarse desde el corazón y de la creatividad, lo que denominamos “mirada personal”

¿De las fotografías ganadoras del concurso, cuál destacarías y por qué?

Me gusta la de Venecia, la ganadora de la XII edición, porque está bien resuelta. Pero como espectador recojo el guante con la misteriosa imagen del viejo coche que se amaga detrás de una rendija en la V edición. Me traslada a mi papel de voyeur, el que todos ejercemos de alguna manera cuando viajamos. En cambio, la otra, aun siendo muy bonita, la he visto más veces, aunque posiblemente ganó porque la luz y el revelado eran excepcionales. ‘Pasarela’, la ganadora de la XIII edición, tomada en Alicante por Juan Manuel Maroto, también tiene este componente de misterio que me gusta.

Juan Manuel Maroto
‘Pasarela’, de Juan Manuel Maroto, accésit de la XIII edición de Tu mirada es personal.

«Pasarela la ganadora de la XIII edición, tomada en Alicante por Juan Manuel Maroto, tiene este componente de misterio que me gusta».

En 2018 publicaste el libro Los secretos de la Fotografía de Viajes. ¿Qué aprenderán quienes lo lean?

Después de tantas décadas viajando por el mundo pensé que sería un legado positivo explicar lo que realmente hay que hacer para obtener buenas fotografías. Detrás de mis libros, más que técnica que apenas la uso, hay recursos y sobre todo filosofía.

Se trata de ver el mundo, no con la profundidad de campo de los objetivos, sino con la profundidad de la mirada y del corazón. El resumen de mis enseñanzas es que sin emoción no hay buenas fotos, pero las emociones más intensas provienen casi siempre de vivencias inolvidables. Es un error apreciar el mundo desde un visor. Lo importante es el viaje y, en la medida que sepas disfrutar de este privilegio, las buenas fotos vienen solas. Claro que mi libro indica cómo materializarlas. Lo he redondeado con otro libro “Los colores y tú” porque el buen uso del color es fundamental para transmitir.

Técnicamente, ¿qué equipo utilizas en tus viajes?

Normalmente una pequeña cámara Olympus, muy ligera, porque a menudo camino muchas horas en climas calurosos y húmedos, acompañada de un par de objetivos que suelo guardar en los bolsillos, o en una pequeña bolsa ligada al cinturón, aparte del que llevo incorporado a la cámara. Básicamente un 24 mm, un 35 mm y un 90 mm

Con ese equipo he dado tres vueltas al mundo. La consigna es que el peso no sea determinante para estar siempre en plena forma a la hora de fotografiar. Cuando tengo encargos especiales, sobre todo safaris fotográficos, lógicamente incorporo un zoom potente porque raras veces estás cerca de un animal salvaje. Aunque hay excepciones, la foto del leopardo la tomé a unos tres metros con un 35 mm en Sudáfrica, otro país apasionante.

¿Quiénes son tus maestros referentes?

Me han influido mucho Alex Webb, David Alan Harvey, James Standfield, colegas en National Geographic, y Navia, Eugene Richards, Elliot Erwitt y Robert Capa. Aunque en una respuesta más amplia podría citar una treintena.

Cuando termine la pandemia, ¿tienes previsto organizar algún viaje fotográfico?

Sí, desde luego me gustaría regresar a Tailandia y compartir el placer de fotografiar el festival del Loy Kratong, el de las miles de linternas luminosas ascendiendo por la noche entre fuegos artificiales y también regresar a China y el Tíbet. Son dos destinos que me gustan para ejercer la docencia. México también es muy interesante. En Playa del Carmen hay unos Parques Temáticos increíbles que fotografié hace poco para la revista VIAJAR.

Festival Loy Kratong (Tailandia)_©Tino-Soriano
Festival Loy Kratong (Tailandia). Fotografía de ©Tino-Soriano

Por: Elena Jorreto