… y se hizo la luz


El invierno ha sido duro. Frí­o. Largo. Recio. Persistente. Como los de antaño. Después de varios meses de inclemencia, de repente, llega la luz. Nadie como Sorolla, el gran pintor valenciano, para irradiar de luz una ciudad entera, en este caso Barcelona, después de tan prolongado perí­odo de recogimiento. La irrupción de los murales de Sorolla en la capital catalana suponen algo así­ como el inicio de la apertura, el atisbo de los primeros rayos de la primavera meditarránea que a codazos se hace un hueco entre los oscuros cielos invernales.

La cita con los murales de Sorolla es en el Museu Nacional d’Art de Catalunya. Sorolla, visió d’Espanya se trata de catorce murales que el artista levantino pintó para la Hispanic Society of New York en los años de la I Guerra Mundial y que retratan la visión del artista sobre la realidad y las costumbres de diferentes regiones de España.

Los murales que ahora se exponen en el MNAC han presidido durante noventa años la sala de lectura de la sede de la mencionada sociedad. Salieron de sus cavernas por primera vez el año pasado para ser expuestas en Bilbao, y desde entonces han pasado ya por Valencia, Málaga y Sevilla. La exposición de Sorolla, gratuita, puede visitarse de martes a domingos, del 20 de febrero al 3 de mayo.

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